Jesús el gigante, una interpretación mesiánica del Salmo 18(19) en el Evangelio Apócrifo de Pedro


26 de septiembre de 2011

Jesús el gigante, una interpretación mesiánica del Salmo 18(19) en el Evangelio Apócrifo de Pedro

En el blog de Remnant of Giants, que trata sobre la gigantología, aparece un artículo sobre la visión de Jesús como un gigante en el Evangelio apócrifo de Pedro 10,28-42 en relación con la interpretación mesiánica del Salmo 18 (19).

El enlace al artículo del blog Remnant of Giants donde aparece este artículo, que en mi opinión, es interesante, puede leerse en inglés desde:

http://remnantofgiants.wordpress.com/2011/09/14/why-jesus-was-a-giant-in-the-gospel-of-peter/

A continuación expondré en nuestro idioma lo que viene a decir el artículo en cuestión:

El evangelio apócrifo de Pedro es el también llamado manuscrito de Akhmín (Egipto), un texto escrito en griego sobre la pasión y resurrección de Cristo con las primeras apariciones. Para más información sobre este Evangelio Apócrifo puede leerse mi artículo “El manuscrito de Akhmín”: http://www.arqueologos.org/arque-bibli/105-el-manuscrito-de-akhmin.html

Reproduzco el fragmento del texto que trata sobre la resurrección y que muestra a Cristo como un gigante:

38. Y, no bien hubieron visto esto, los soldados despertaron al centurión y a los ancianos, porque ellos también hacían la guardia.

39. Y, apenas los soldados refirieron lo que habían presenciado, de nuevo vieron salir de la tumba a tres hombres, y a dos de ellos sostener a uno, y a una cruz seguirlos.

40. Y la cabeza de los sostenedores llegaba hasta el cielo, mas la cabeza de aquel que conducían pasaba más allá de todos los cielos

41. Y oyeron una voz, que preguntaba en las alturas: ¿Has predicado a los que están dormidos?

42.Y se escuchó venir de la cruz esta respuesta: «SÍ»(to Nai?)

Según el texto los ángeles que sostenían a Jesús alcanzaban su cabeza el cielo, mientras que Jesús pasaba más allá de todos los cielos. Dice el artículo del blog que desde épocas muy tempranas, por lo menos desde el siglo I d.C., había una idea bastante común de que los mensajeros celestiales, o ángeles, y hasta Jesús y los cristianos, tuvieron que cambiar su forma corporal, con el fin de ascender a los cielos. Cita como ejemplo los pasajes del Evangelio de Juan (20,14, 19, 26), y Lucas (24,16).  Sin embargo su transformación en un gigante que llega hasta los cielos es más inusual. El autor sostiene que el redactor del Evangelio de Pedro utilizó las Escrituras del Antiguo Testamento para componer este pasaje. A saber, empleó el Salmo 18(19) como base de su narrativa nueva acerca de la resurrección.

Dice así una parte de este Salmo 18(19):

Yahvé, Sol de Justicia

1Del Maestro de coro, Salmo. De David.

2 el firmamento anuncia la obra de us manos;

3el día al día comunica el mensaje,

la noche a la noche le pasa la noticia.

4Sin hablar y sin palabras,

y sin voz que pueda oírse,

5por toda la tierra resuena su proclama,

por los confines del orbe sus palabras.

En lo alto, para el sol, plantó una tienda,

6y él, como esposo que sale de su alcoba,

se recrea como ATLETA, corriendo su CARRERA.

7Tiene su salida en un extremo del cielo,

y su órbita alcanza el otro extremo,

sin que haya nada que escape a su ardor>>.

Si nos fijamos en la palabra ATLETA y CARRERA que aparece en este Salmo de la versión Biblia de Jerusalén, en la versión de los LXX puede leerse: Dió saltos como GIGANTE para correr el CAMINO.

Muy distinta una traducción de la otra.

En la versión de los LXX traduce el hebreo כגבור (“como un héroe / poderoso hombre / hombre”) como ὡς γίγας (“como un gigante”). Siguiendo al autor del artículos, aunque el término hebreo גבור posiblemente significa “gigante” en Génesis 6.4, y se convirtió en el término de “Gigante”. Esta es una traducción más probable para el Salmo 19 (18), en el que probablemente significa “como un valiente”. Sin embargo, prosigue el autor, el traductor griego de los salmos parecen haber favorecido γίγας como un equivalente de traducción ocasional de גבור, también se traduce como γίγας en Pss. 33,16 y 89,20 (cf. 19,6; 24,8; 45,4, 6, 52.3, 78.65, 112.2, 120.4, 127.4).En los primeros siglos, el Salmo 19 (18) fue interpretado con frecuencia como una forma mesiánica, y en el sentido de contener una descripción de la resurrección de Cristo o la ascensión.  Las características de la interpretación mesiánica de la versión de los LXX del Salmo 18 es más clara.

Al hilo de lo que dice el autor, existe una adaptación del Salmo 18.6 al Evangelio de Pedro, comenzando por la primera frase: “y él, como esposo que sale de su alcoba (tálamo)”.

El “esposo/novio”, motivo que aparece en la LXX Salmo. 18.6 es un título común a Cristo, a partir del siglo primero. La descripción “saliendo de la habitación de su novia/lecho conyugal” (18.6a) se interpretó como una descripción del nacimiento de Jesús de María en la primera apología de Justino Mártir, como lo fue en intérpretes posteriores (por ejemplo, Ireneo, Contra las herejías, 4.33.13; Tertuliano, Contra Marción , 4,11; Cipriano, Testimonios  2,19; Novaciano, De Trinitate 13,6 ; Agustín, Sermón 377. Pero en el Evangelio de Pedro,  saliendo de la habitación de la novia o de la alcoba, parece ser interpretado como una descripción de la salida de Jesús de su tumba. Después la segunda parte del Salmo 18.6a describe el tema “como un gigante”. Esta es precisamente la progresión narrativa que encontramos en el Evangelio apócrifo de Pedro  10,40, pero traspolada a la la resurrección de Jesús. Parece como si el autor del Evangelio de Pedro ha compuesto su texto, siguiendo la progresión narrativa de la versión LXX  Salmo  18.6

De hecho,prosigue el autor, esta es la interpretación narrativa que encontramos en la “herejía” de Homogenes, según lo contado por Hipólito en su Refutación de todas las herejías, 8,9:Hermógenes sostiene que Cristo, después de su pasión, resucitó en un cuerpo, y que se apareció a sus discípulos, y que cuando subió al cielo, él dejó su cuerpo en el sol, pero que él mismo procedió a del Padre. Hipólito escribió su refutación  en el siglo III, y Hermógenes probablemente vivió en la segunda mitad del siglo II d.C. Esta referencia poco habitual de Hermógenes a Cristo dejando “su cuerpo en el sol” en su ascensión al cielo es explicable como una interpretación de la referencia al sol en la verssión  de los LXX, Salmo 18.5b y una interpretación de la siguiente descripción de uno “como un gigante” en el Salmo 18.6b como la descripción de algún tipo de transformación corporal. Que el Evangelio de Pedro este haciendo una interpretación mesiánica de las Escrituras del Antiguo Testamento ayuda a explicar por qué Jesús asciende al cielo inmediatamente después de la resurrección, antes de regresar a la Tierra en este Evangelio.

“Jesús, el Gigante” aparece también en fragmentos coptos como en el “evangelio” del Salvador”,  y en una todavía sin editar “homilía copta de la Pasión de Cristo atribuido a Cirilo de Jerusalén”.

Pienso que es perfectamente viable que este pasaje del Evangelio de Pedro se hubiese inspirado en el Salmo 18.6. y cuanto menos es curioso. Mi enhorabuena a su autor.

 

 

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