Archivo mensual: julio 2014

“TALITA CUMI”:UNA POSIBLE RESUCITACIÓN DE JESÚS A LOS OJOS DE LA HISTORIA”


“TALITA CUMI”:UNA POSIBLE RESUCITACIÓN DE JESÚS A LOS OJOS DE LA HISTORIA”

Un milagro es aquello que supera los cauces de lo racional. Se trata de un evento que se sale de la capacidad humana y de la naturaleza. Según los Evangelios, Jesús hizo varios milagros durante su ministerio. Así que si tratamos a los Evangelios al igual que estudiamos un texto de Tito Livio o de Tucídides, podemos saber, mediante herramientas de filología, si ese texto parece verídico o no. En el caso de los milagros de Jesús se han hecho múltiples clasificaciones. Una de ellas se centra en los Exorcismos, Sanaciones y Resucitaciones. Y en las Resucitaciones o Resurrecciones contamos con tres:
a) La Hija de Jairo (Marcos 5,21-24, Mt 9,18-26, Lc 8,40-56)
b) El hijo de la viuda de Naím
c) Lázaro

Pues bien, aplicando las técnicas literarias, las mismas que se aplican a cualquier texto de un autor clásico, sabemos que dos de las tres resucitaciones de Jesús son altamente inverosímiles. Se trata de la resurrección del hijo dela viuda de Naím y la resurrección de Lázaro.

El relato de la resurrección del hijo de la viuda está calcado de un milagro de Elias que aparece en el Antiguo Testamento y el milagro de Lázaro es una historia simbólica en la que el cuarto evangelista expone a un Jesús tal y como Juan lo veía. Esta narración de Lárazo, al igual que otras del Evangelio de Juan representan el paso de una fe imperfecta a una fe perfecta. Son escenas ideadas para que Juan pueda mostrar como es Jesús.

El último que nos queda es la resucitación de la hija de Jairo, una niña de 12 años. El texto de Marcos dice:

21 Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.
22 Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies,
23 y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
24 Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.
25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,
26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
35 Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?
36 Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.
37 Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
38 Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.
39 Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.
40 Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.
42 Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente.
43 Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer.

Los estudiosos han visto en este relato, una secuencia o estrato de NIVEL 1, es decir, que se remonta a los tiempos de quienes estaban con Jesús. A diferencia de otros relatos, a Jesús no le llaman mesías, ni hijo de Dios, sino simplemente maestro. Por otra parte, la gente se burlaba de él, porque todos creían que la niña estaba muerta. Pero lo más llamativo es el texto arameo “talita cumi”. Es un texto arameo que está transliterado al texto griego. Es muy improbable que la Iglesia cristiana del siglo II se invente esa frase aramea. Para empezar en arameo se escribe “ttlyta qum” y no talita cumi. Esta puesta como “talita cumi” para facilitar la pronunciación de una expresión semítica al lector griego. De hecho la traducción exacta no es niña, sino “muchacha” o “jovencita”. En adolescencia.

La segunda palabra es “qum” y mal transliterada es cumi o kumi., que significa “ven a mi”.La consonante Yod es un posesivo que se escribe pero que no se pronuncia en arameo. Así que la frase original en arameo sería “muchacha, (levántate) ven a mi”. Parece ser que el escriba que escribió Marcos por algún motivo importante, quiso mantener la expresión aramea y realizó una transliteración al griego de unas palabras en arameo, pasándolas a caracteres griegos. Todos los indicios apuntan a que en esta narración, aunque algo embellecida, se recoge un testimonio de personas que estuvieron allí. Atendiendo al criterio de dificultad, la mayoría de los historiadores piensan que al menos en algún momento de su vida, Jesús se creyó que tenía el poder de resucitar. Un historiador no podrá afirmar si lo que hizo Jesús con la hija de Jairo fue un milagro, eso está fuera del terreno de la ciencia, pero si puede afirmar que había personas que creían que Jesús había resucitado a esa jovencita.

Hoy en día todavía podemos ver textos en siríaco nestoriano (a partir del siglo VI d.C. ) que es una lengua semítica al igual que el arameo que contienen expresiones similares a TALITA CUMI con variantes menores al usado por cristianos palestinos arameos. Este está más asociado a Judea y no a Galilea, pero nos sirve para tener una noción más cercana a la expresión en arameo. Os expongo una hoja escrita en lengua siríaca nestoriana, en papel Garshuni, que data probablemente del siglo XIX y que contiene la expresión “Qom” o “cum”, que significa “levántate y ven a mi”, que es el mismo término que se da en Marcos 5:41. Os señalo en un círculo la expresión QUM.

La hoja en sí, está escrita a doble cara y es probablemente un texto litúrgico o Leccionario, o bien una exposición sobre un tema cristiano.

saludos

Talita Cumi2

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Arqueología Bíblica, Cristianismo, Foro del IEAB, Judaísmo